lunes, 26 de junio de 2017

La carta que no leerás

Tenemos una conexión. Una conexión que empezó desde el momento que me confesaste lo que era en ese entonces tu mayor secreto. Y después de todo este tiempo, fue apenas hace a penas 3 semanas que me di cuenta de esta conexión que cree contigo. ¿Qué como me di cuenta?, fue por la ultima vez que te vi.

Cuando te vi y te analice por primera vez note que tenias algo distinto que el resto de los demás. Al instante supe que eras más lista y madura que las niñas de nuestra edad. Mi primer error fue dejarme llevar por las opiniones y rumores que escuché de niños estúpidos. Esto me hizo perder el interés en ti y en lo que pudo ser quizás una amistad. El tiempo paso y eramos unas simples conocidas que se veían todos los días, recuerdo que en las mañanas éramos las primeras en llegar y siempre te sentabas a lado de mi y me contabas cosas, algunas veces eran cosas simples como lo que hiciste el día anterior o lo que desayunaste y otras eran más importantes y privadas. Y déjame decirte que desde entonces me gusta escucharte y ponerte atención. Siento que eso te hace sentirte especial. Recuerdo que una vez me dijiste que tenía algo que hacia sentir a las personas especial y creo que me diste a entender que hacía sentir especial a las personas especial y luego las botaba porque realmente no me importaban. 

Después un día de la nada terminaste comiendo en mi casa, no recuerdo porque razón pero lo que si recuerdo es que me encanto platicar contigo. Ese día simplemente lograste tener mi confianza y me abrí a platicar contigo, no solo escuchar como lo hacia antes. Y así de rápido empezaste a venir más a mi casa, primero  por las tardes después de la escuela, después algunos fines de semana y luego empezaste a quedarte a dormir. Tu no te diste cuenta de lo especial que empezaste hacer tan rapido, tan rápido que ni yo me di cuenta. Disfrutaba demasiado pasar tiempo contigo, y nunca supe si tu también disfrutabas como yo lo hacía. Y aquí fue mi segundo error; contarle a la que pensaba que era mi mejor amiga. Solo vino a enredar y estropear todo. Pero la culpa la tuve yo por estar tan cegada. Mi tercer error fue huir y comportarme como una estúpida mas del montón. Y así de rápido termino todo lo que iba empezando. 

Paso el tiempo y al principio te pensaba demasiado y yo pensaba que eran simples pensamientos de culpa. Te pedí disculpas un par de veces y tu te veías tan indiferente que eso me ayudo a dejarte de pensar por completo. 

No fue hasta hace poco que llagaste a mi mente de nuevo porque estaba pasando por la misma situación por la que tu pasaste y en vez de apoyarte te unid más. Por alguna razón yo tuve buena suerte de no toparme con personas como yo. 

Y entonces nos volvimos a ver después de todos esos años, te saludé como una extraña y esa misma noche estábamos acostadas en la misma cama tratando de ponernos al tanto de nuestras vidas. En la noche ya no eras una extraña, eras esa persona especial con la que tanto me gustaba platicar. Con forme la noche pasaba se fue rompiendo el espacio personal. Increíblemente me hiciste sentir tan cómoda, relajada y protegida. Las dos sabíamos que al amanecer íbamos a volver hacer dos extrañas. Porque nuestras diferentes prioridades y falta de tiempo lo impiden. Y esa noche descubrí nuestra conexión.
Y entonces un montón de flashbacks vinieron. Unos lindos como el concierto de piano, otros malos como mi actitud contigo, otros que me dieron risa como la manera en la que duermes y otros que me hicieron sentir confundida tanto como lo estaba en ese tiempo. Los que odie fueron lo que hicieron hacerme dar cuenta de lo que sentía por ti; era algo importante e intenso y por miedo intente borrar todo. Pero la conexión siempre estará ahí, no importa la distancia ni el tiempo. No importa que te deje de ver 5 años y te vea de nuevo por casualidad, porque la conexión siempre va permanecer. Y la verdad odio esto.